El amor intenta entender, convencer, vivificar. Por este motivo, el que ama se transforma constantemente. Capta más, observa más, es más productivo,
es más él mismo
- Erich Fromm
Buenos días, hay gente que conozco, gente cercana que conoce el blog y me dicen que le han echado un vistazo por encima, que han leído cinco o seis post seguidos y que les ha gustado y otros que lo han visto hace tiempo y que no han vuelto a entrar. Lo veo perfecto, pero lo que yo quiero, lo que pretendo es que el que entre o el que siga una filosofía de vida en la cual intente interiorizar y conocerse, que se entere de que esto no es fácil. De que el día a día en este mundo material te aleja aunque no te des cuenta de tu interior y que estar conectado con él es muy importante, porque tu interior te transmite cosas mediante manifestaciones físicas y debes saber interpretarlas. Saber que, todo esto es un proceso y necesita trabajo y o le dedicas tiempo o jamás sentirás de que te hablo, podrás entenderlo, podrás durante algunos momentos del día, cuando leas algo del blog o hagas cualquier actividad estar conectado a ese sentimiento, pero hacerlo parte de tu vida es algo que requiere un esfuerzo y si no estás dispuesto a hacerlo, jamás abandonaras esas partes de ti que no quieres tener. Hazme caso, sin un mínimo de dedicación no podrás obtener fruto alguno de cualquier actividad que hagas y la actividad interior es una de las claves del bienestar individual y colectivo a nivel planetario.
El otro día estuve hablando de la importancia de intentar abandonar las situaciones dolorosas, todo lo que no te hace ningún bien. Muchos, por su situación, les cuesta o les es prácticamente imposible abandonar ciertas situaciones. Sí, se que cada uno tenemos nuestra vida y que algunas cosas están tan arraigadas en nuestro día a día que es prácticamente imposible deshacerse de ellas, pero antes de hacer nada tienes que convencerte a ti mismo de que es posible. Comenzar a creer en ti, en que eres más de lo que tu realidad te dice, debes de abrirte y de saber que tu realidad está limitada por tu experiencia y que existe mucho más. El ser humano es un gran individuo, de hecho, llegar a conocer e interpretar todo tu ser es algo muy difícil, pero inténtalo. Intenta conocerte y dejar de lado los antiguos patrones inscritos en ti, la vida es libre, fluye tal y como es, eres tú y tu mente los que poneis fronteras, comienza a sentirte libre y a apreciar lo que te rodea, la grandeza que existe. Comienza por alejar de ti esas barreras que te impiden avanzar y déjate llevar por tu interior, él siempre te guiara por el camino correcto, tu conciencia es tu herramienta más fuerte.
El tema de hoy es sacar lo que llevas dentro, el dolor que sientes y que no has dejado que salga. No tengas miedo a expresarte, aunque ello signifique perder algo, siempre y cuando se bueno para ti y no hagas nada malo a nadie, hazlo. Los daños pasados se manifiestan físicamente, tu interior te transmite sentimientos y tal vez no sabes a que se deben, pero si eres capaz de ir conociéndote sabrás a que es debido. Hay situaciones que has pasado, que has vivido (trabajos, relaciones amorosas, amistades, familiares) que han sido dolorosas, que has formado parte de ellas pero no has sido del todo partícipe. Esas situaciones, ese dolor se queda dentro de ti y te afecta en tu día a día, incluso puede hacer que tu hagas que otras personas se vean afectados por ese dolor y la inconsciencia se pasa de unos a otros. Es muy importante soltar lo que llevas dentro y una de las formas es hablando, hablar es una herramienta física que te ayuda a sacar el dolor sufrido. Al contrario de lo que se piensa, hablar y “discutir” es bueno, es productivo, es algo que hace que te liberes de un pasado doloroso.
Manuel era un muchacho extrovertido, alegre, optimista, siempre estaba dispuesto a abrirse a nuevos horizontes, actuaba movido por sus sentimientos más que por sus razonamientos y hasta el momento, todo le había salido bien. Procedía de una familia más bien humilde, en los estudios no destacaba pero aprobaba, algunos deportes se le daban bien y sus amistades y relaciones amorosas habían sido totalmente normales. De hecho, siempre se había rodeado de un ambiente dentro de lo que cabe, sano.
Cuando cumplió los veinte años, decidió invertir sus ahorros en una fiesta “por todo lo alto”. Alquiló un local e invitó a todos sus amigos y familiares cercanos, además vino gente que no conocía. Sin él saberlo ese día iba a marcar un antes y después en su vida, conoció a Asunción, una mujer que le sacaba ocho años de experiencia, una mujer con la cual iba a comenzar una relación duradera.
Manuel se enamoró locamente de Asunción, esta era una chica guapa, inteligente y perteneciente a una familia rica, sus padres eran dueños de una gran empresa, de hecho poco a poco Manuel se dio cuenta de que Asunción solo se relacionaba con gente que manejaba mucho dinero.
Una noche salieron de marcha a una discoteca de un amigo de Asunción, nada más entrar fueron directos a la zona VIP la cual estaba llena de gente “conocida” en la ciudad. Manuel en un principio estaba algo cortado, de echo el era un chico que salía más bien poco, intentaba cuidarse y no beber alcohol. Una de sus pasiones era el deporte, además él en lo único que destacaba era en el tenis y sabía que mantenerse en forma era la base de su rendimiento en la pista.
Asunción le hizo saltarse esas “absurdas” tendencias y le “obligó” a beberse algunas copas, además le ofreció ir con ella y un amigo al aseo en varias ocasiones, esa noche fue la primera vez que Manuel probó las drogas. Realmente no lo pasó muy bien, pero con total de estar con Asunción era capaz de hacer cualquier cosa, y así lo hizo. Comenzó a alejarse del deporte, a dejar de ir con sus amistades de siempre y a ser asiduo a las fiestas a las que Asunción iba a menudo. El alcohol y las drogas comenzaron a ser parte de la vida de Manuel, se dejó el tenis y su asistencia a clase también comenzó a verse afectada.
Manuel comenzó a notarse vacío cuando no salía de fiesta, comenzó a cambiar de carácter y se alejó de su familia. Se encerraba en su habitación y solo estaba disponible para Asunción, él con el pasar de los meses notaba que algo fallaba, su interior le decía que algo no era como debía ser. Pero cuando Asunción llamaba, todo desaparecía y se llenaba otra vez.
Un día un amigo le dijo que había visto a su “novia” con un chico entrando en un hotel, Manuel hizo caso omiso y no le creyó, de echo discutió con él y no volvió a hablarle. Pero eso se repetía de vez en cuando, todo el mundo sabía que Asunción le era infiel, pero él no hacía caso. Así pasaron dos años, Manuel dejó los estudios y trabajaba de encargado en un almacén de calzado. Un día Asunción decidió dejar la relación y Manuel cayó en un gran estado de depresión. Dejó el trabajo y la vida tomó un camino totalmente oscuro para él.
Una mañana, un antiguo compañero de las clases de tenis y amigo de Manuel se cruzó con sus padres, este les pregunto como le iba a su hijo y ellos le contaron “por encima” la situación. El joven no podía creerlo, hacía algunos años que no veía a Manuel pero lo recordaba alguien alegre, optimista y una persona con recursos. Decidió ir a visitarlo, Manuel lo recibió en su casa a regañadientes. Poco a poco comenzaron a quedar más a menudo, Manuel retomó el tenis y con sus 22 años aun no era tarde para estudiar. Se preparó una prueba de acceso a un modulo y aprobó. Al no estar con Asunción dejó de lado todo el tipo de vida que llevaba antes y comenzó a darse cuenta de quien era y lo que había echo anteriormente. Pero aun así, sentía algo dentro de él, era un dolor que no se iba por más que hiciera. Su vida iba bien, retomó viejas amistades, en casa todo volvió a la normalidad, ganó algún campeonato de tenis a nivel provincial, terminó sus estudios y encontró un buen trabajo, pero, algo fallaba, no conseguía olvidar lo que Asunción había significado para él y las cosas que había hecho por su “influencia” (beber alcohol y drogarse como algo normal, dejar de lado su vida anterior etc.) y peor aun, comenzó a darse cuenta de ciertas cosas que verificaban que le había sido infiel. Su amor propio se había visto afectado, su autoestima estuvo por los suelos, dejó de lado a mucha gente, se desvió de su camino y comprendió algo más importante, todo había sido culpa suya, de su “amor loco”, de su inconsciencia. Se dio cuenta de su error, ella había sido participe, pero él había tenido toda la culpa por no tener la suficiente “personalidad” para darse cuenta de lo que no debía de hacer, se pasó horas llorando, todo el mal que había hecho comenzó a salir y se dio cuenta del vacío que el mismo se había creado. Durante unos día se encontró bien, pero para su sorpresa eso no lo liberó de ese sentimiento, tenía que hacer algo más, no sabía el que, pero tenía que hacerlo. Algo le decía que pidiera perdón, y así lo hizo, se disculpó con sus padres y sus amigos más cercanos, por dejarlos de lado, por todo el daño que había podido causar, por lo que fuera, eso era lo que su interior le pedía y él le prestaba atención.
Un día decidió ir a correr temprano y para su sorpresa se encontró con Asunción, la cual no veía desde hacía más de 3 años. Ella le saludo e iba a seguir andando, pero él la sujeto de la mano y le dijo que esperara un momento, que tenía algo que decirle. Le soltó todo lo que había pensado, todo lo que le comía por dentro por la relación amor-amistad que había tenido con ella, no le echo las culpas pero si que le hizo saber cada cosa que había sentido y pasado, dejo que fluyera todo lo que había en su interior mediante palabras y antes de que Asunción dijera nada, se dio media vuelta y siguió corriendo, siguió con su actual vida dejando el pasado en el lugar que se debía quedar.
A partir de ese día, como por arte de magia Manuel dejó de sentir ese vacío, ese dolor, su energía volvió a fluir y comenzó a ser de nuevo el Manuel que todos conocieron una vez.
Puntualizar que porque la gente tenga dinero, destaque físicamente o cualquier cosa de este tipo no quiere decir nada. Una persona con conciencia o que actúe de una manera determinada no tiene porque ser debido a su situación, esto son solo ejemplos. Estas historias son totalmente inventadas y si alguien se ve afectado por ello, de verdad no es mi intención.
Asunción fue inconsciente en sus actos e
impregno a Manuel de su esencia inconsciente, aunque ella no lo supiera le hizo más daño del que pudiera imaginar. Este es solo un ejemplo de algo que te ha podido pasar en tu vida,
tú eres parte culpable de lo que te pasa, pero es posible que sea por tu inconsciencia, por lo poco que te conoces. Si en tu vida te pasa algo (en el trabajo, con un amor, etc.) y han habido personas que han sido participes, puedes ir y decirlo, puedes sacar lo que llevas dentro
mediante palabras, es una manera de desalojar el dolor interno (siempre y cuando sea algo lógico y no sea irrespetuoso con otras formas de vida).
Cuando dejamos que algo se quede arraigado en nuestro interior y no le prestamos atención, se produce un “quiste” energético, no sabes porque es, pero hay algo que falla. Por miedo, por ser algo “irracional” no le prestamos atención, pero día a día nos va consumiendo, lo dejamos de lado y parece que se olvida, pero aunque no lo sepas sigue ahí. El silencio es bueno para escucharte, pero las cosas cuando no son “correctas”, hay que decirlas. Aunque no lo creas, es más importante de lo que parece, cuando algo no es correcto, cuando algo falla sácalo fuera, no dejes que te consuma por dentro.
P.D. Muchas de las cosas que comentó parecen “irracionales”, coger a una persona que no ves hace tres años y decirle todo lo que has pensado de ella hasta el momento parece no ser del todo lógico. Pero si hay algo que de verdad llevas dentro, si tienes algo que decir de una situación, ve y dilo. Se coherente con tus palabras, se consciente con el acto que vas a realizar, esa persona tal vez no se dio cuenta o no era lo suficiente consciente para saber lo que hacía. Y si has sido tú el que ha originado algo inconsciente, pedir perdón nunca está de más. No dejes que esté más tiempo dentro de ti, tampoco vayas corriendo, tomate tu tiempo, pero no lo dejes de lado. Sentirte limpio interiormente con tu pasado es parte de poder disfrutar del presente.